El Ivace destina 125.000 euros para incluir la inteligencia artificial en los juguetes tradicionales
El Ivace destina 125.000 euros para incluir la inteligencia artificial en los juguetes tradicionales Me gusta Imprimir Correo electrónico

 

NP Aiju 27 diciembreEl Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (Ivace) ha destinado en 2019 un total de 125.000 euros para financiar una nueva línea de investigación del Instituto Tecnológico de Producto Infantil y de Ocio (AIJU) dirigida a incorporar la inteligencia artificial y la tecnología de internet de las cosas en los juguetes tradicionales. (27-12-2019)

En esta investigación AIJU cuenta con la colaboración de nueve empresas del sector “porque precisamente ellas son quienes mejor pueden plasmar sobre el papel sus necesidades y orientar las investigaciones de los centros tecnológicos” ha señalado la directora general del Ivace, Julia Company.

En este sentido, Company ha indicado que para 2020 el Ivace va a seguir respaldando la generación y transferencia de conocimiento y tecnología a través de proyectos de I+D en cooperación con empresas en los ámbitos de desarrollo regional identificados en la Estrategia de Especialización Inteligente RIS3-CV.

“Y mantendremos- ha añadido- la línea de apoyo al desarrollo de demostradores de tecnologías de aplicación en ámbitos de especial relevancia para la mejora de la competitividad de la industria y de los sectores productivos como son la digitalización y la economía circular”.

Ventajas de la inteligencia artificial

La Inteligencia Artificial puede proporcionar, tanto a los juguetes como a los procesos de fabricación de éstos, una verdadera revolución.

En los juguetes puede aportar las mismas ventajas que un videojuego, pero con el aliciente de que se trata de juguetes reales con los que los niños interactúan. Y en los procesos de fabricación, ayuda a mejorar la eficiencia en los recursos de producción y prevenir posibles errores en la producción.

El coordinar del proyecto, José Carlos Sola, indica que las nuevas generaciones nacen rodeadas de tecnología y no esperan jugar con un simple juguete, sino con un juguete que responda a sus interacciones y que les produzca un valor añadido durante el juego.

“Por tanto- ha añadido- en los próximos años, los juguetes conectados a Internet se convertirán en algo normal, por lo que las empresas necesitan nuevas herramientas que permitan fusionar el juguete tradicional con el mundo digital, consiguiendo, así, un juguete actualizado, revalorizado y adaptado a los nuevos tiempos”.

En este sentido, la responsable del Ivace, Júlia Company,  ha insistido en el importante papel de los centros tecnológicos en la política industria de la Generalitat al tiempo que ha incidido en que “las empresas tienen a su disposición en estos centros los recursos materiales y humanos para seguir creciendo y deben aprovecharlos”.

Cuatro años de investigaciones

AIJU inició hace cuatro años, con el apoyo de Ivace Innovación, una línea de proyectos que tratan de dar soporte al sector tradicional del juguete en su cambio e integración en el mundo digital.

La primera medida fue incorporar en los juguetes tradicionales sensores y diferentes componentes electrónicos para ayudar a captar las acciones del niño sobre los juguetes con el fin de extraer patrones de comportamiento a través del juego que ayude a mejorar los productos.

Toda esta información se volcó en una plataforma adaptada al sector donde los fabricantes de juguetes tienen la posibilidad de conocer cómo juegan los niños de forma que pueden personalizar los juguetes e incorporarles un mayor valor pedagógico en los productos del futuro.

Para afrontar estos retos tecnológicos para la innovación del juguete, AIJU emplea como metodología de trabajo obtener la máxima información de tecnologías que actualmente están surgiendo y que pueden ser una gran fuente de innovación, realizando un estudio pormenorizado de cada una de ellas y qué pueden aportar. También se analiza qué tipo de juguetes existen en el mercado y qué nuevas funcionalidades incorporan, así como qué tipo de patentes hay en la actualidad.

Tras toda esta fase de análisis, AIJU se reúne con las  empresas asociadas a los proyectos para determinar en qué productos se puede implementar una innovación más atractiva para los usuarios.

Son las propias empresas las que proporcionan a AIJU los productos en los que implementar la inteligencia artificial y desde el centro tecnológicos se les entrega un prototipo con una versión más innovadora de ese juguete tradicional para que la empresa decida si quiere seguir mejorándolo o ponerlo en el mercado.